Pasarse por alto

coolHabía conducido hasta la casa, estaba agobiada por la rutina, y me quedé estacionada un momento pensando, no puedo seguir con esto. Así que, le pedí al universo que me solucionara mi problema porque no tenía el valor para hacerlo yo misma. Aún no recuerdo si ese mismo día o al siguiente, al recoger el diario, leo en primera página, que AMLO había pedido a la corona española que pidiera perdón por ser causantes de la muerte de tantos mexicanos, cuando la conquista de España. Yo pensé en ese momento, ¡ya se armó la gorda! y eso exarcerbaron los ánimos entre mi ex”mejor amigo” y yo. Fué terrible, porque cuando ves por ejemplo que algo va a terminar, te preparas psicológicamente y aguantas el madrazo, pero fué un cambio de tajo, por una tonteria. Pero, lo que me llamó la atención, fué que mi cuerpo, perdió esa apariencia de embarazo casi instantáneamente, por eso titulo este artículo,  pasarse por alto uno mismo. Sublimé mi estado de animo y también aproveche a dejar la estación de radio que me hacía sentir incómoda, abrí mi propia estación de radio, y me dedique a mis asuntos. Hubo una reconciliación forzada de mi parte, aunque si no hubiera habido pretextos por parte del amigo de recurrir a mi inventario para rescatar sus cosas, igual había quedado todo en finito capote. Bajo condiciones, reiniciamos nuestra amistad, pero poco a poco volvimos, al menos de mi parte, tranquila y confiada a una amistad para toda la vida, aunque mi alarma me decía que igual que cuando me buscó la primera vez por castigar a su ex-amiga, y haberme rtiquetado con “siempre le demostré mi amistad” o algo así. Pues ese regreso, solo fué ventajoso para compartir gastos de terreno. Pero a mi no me importaba. El caso es que de nueva cuenta 6 meses después, empieza a cambiar mi situación de trabajo y ocupaciones, y me preocupaba no poder retroalimentar la amistad, me entraba nuevamente esa ansiedad donde no podía tomar una desición y sin pedirlo, el universo nuevamente propicia una separación definitiva con mi pseudo-amigo. ¡Ouch!, al menos el golpe ya no fué tan malo. Y el gran sanador, el tiempo, sigue haciendo su trabajo para superar y poner en el olvido, junto a otras historias, una mas. Poco a poco me voy dando cuenta de mis autoengaños, mi evasión de la realidad y todas esas cosas que me inventé para sentirme apreciada y acompañada surrealistamente. No suelo pensar que existen diferencias entre las personas, pero, esto me ha demostrado que estaba equivocada. Sobre todo, no se puede entablar una amistad con alguien diametralmente opuesto en cuanto a valores, educación, adicciones y estilo de vida. Como bién dice un artículo que compartí en el programa de radio, la culpa es de la televisión que nos engaña con relaciones que uno cree que pueden ser posibles, entre dos personas que no se conocen. Las señales estaban dadas, pero no quise escuchar. Todas son lecciones, y pensar que creía que era la persona más confiable del universo. Tal vez para otros si. Me hizo la vida agradable mientras duró, mi mente era feliz inventándose esto.

Y como todo tiene más de un nivel de aprendizaje, creo que el universo me está preparando para superar las pérdidas que puedan seguir, porque como decía mi ex-amigo, todas las personas, tienen la mala costumbre de morirse. Y no nos estamos haciendo más jóvenes y menos los que nos anteceden.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.