“Tú eres el violador”

trampa      Las chayo por chayotes una expresión yucateca a algo corriente o vulgar, las chayo telenovelas de antaño, que solían entretenerme en un pasado distante, con sus temas trillados, sobre una pareja enamorada donde una villana separaba por malas artes al embarazarse del galán, me resultaba de lo mas asqueante que se le podía hacer a un hombre a fin de conseguir desde un matrimonio legal a una manutención de por vida de un hijo solo deseado para obligarle a cumplir con su compromiso moral sobre el vástago, tema común de futbolistas, actores, políticos, etc.  Te presto, me embarazo y te hago pagar el resto de tu vida el revolcón o hasta te acuso de abuso sexual. Finalmente antes se justificaba que “en la guerra y el amor todo se vale”, así que, mientras sufría con la protagonista la maldad de la villana, habría quienes tomaban nota de la solución de la villana. Así, muchas consiguen su vestido de novia, una vez atrapado en la paternidad al galán. Y me pregunto, ¿qué mas son capaces de hacer, a lo largo del tiempo para conseguir y conservar a otro ser humano?.  Hay que resaltar que hay de todo en la viña del señor, hombres buenos responsables y otros picaflor irresponsables. Pero al final, la mujer es la que decide, y si no es violentada, llega a la maternidad. Y el hombre si es responsable, se olvida de sus sueños y se dedica a proveer al hijo no planeado. Y así, llegamos al famoso ciclo de la vida: nacer, crecer, reproducirse y morir y gracias. Si alguien obtiene su premio con malas artes, es de esperar que lo conserve de la misma manera hasta que la muerte los separe. ¿Se darán cuenta los hombres?

Cambiando de tema, en dos ocasiones en mi vida, que recuerde, he sido agredida sexualmente por dos hombres diferentes, uno cuando tenía 11 años, y otra ya casada, a los 30 años, no fué “nada grave”, excepto por la sensación de inseguridad que tarda en desvanecerse con el trabajo del tiempo, también los piropos no deseados cuando caminaba por la calle y que me provocaban temor eran super incómodos, pienso sobre este movimiento de “tu eres el violador”, que existe sustento para la protesta global, aunque pagan justos por pecadores.  Porque el acoso sexual actualmente, cuando menos, en el caso de mis hijas, es real, y no todas tienen la suerte de tener una alta autoestima para parar al acosador en tales situaciones. Las redes sociales no ayudan, existen portafolios “packs” que suben las adolescentes, son catálogo de fotos personales en poses comprometedoras y  si no lo tienes, eres retrógrada. Los tiempos modernos no son más fáciles, los hombres han dejado de respetar a la mujer y las mujeres no se dan a respetar, así que no es de extrañar que existan estas situaciones de violencia sexual, cuando no se guardan los límites entre los sexos, sumando a esto el tema de la agenda de guerra de sexos que actualmente prevalece como estrategia de control natal.

Así que, discernir es la clave, y educar en el respeto y en la autoestima de todos los seres humanos.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.