Lo único que no cambia, es el cambio

Con respecto a AMLO, no es monedita de oro para gustar a todos, pero en lo que a mi respecta aún cuenta con el beneficio de la duda.
El tema es, que me encuentro en la saturación de la rutina, en el umbral del cambio, en lo que queda atras,lo que viene adelante, y lo que quiero para mi, porque finalmente soy la protagonista de mi propia película.
Ayer durante una reunión, la amiga que amablemente nos abrió las puertas de su hogar, una hermosa vista, llego su madre de 99 años de visita, una anciana adorable, pero ya con dificultades para ubicar en dónde estaba, al poco rato, pidió regresar a su casa, y tuve la oportunidad de conversar un poco con mi amiga, antes que llegara el resto de la banda en la van que rentaron para su traslado. Me cuenta la amiga que las fotos en su pared, son de los templos mormones en Estados Unidos, México y Mérida. Y que en su momento ella se unió a su esposo en esa religión, donde lo hacen por toda la eternidad, y yo oh sorpresa!, si ya bastante largo me parece el ritual católico de hasta que la muerte nos separe, más a mi gusto es el ritual pagano de unión de manos celta, que es hasta que el amor acabe, así que no me imagino a alguien comprometiéndose toda la eternidad con su pareja. Debe ser que deje de ser romántica, no imagino a mi compañero sufriendo la tortura de tolerarme ni un minuto más. La cuestión es, que no puedo opinar desde mi posición, qué es mejor, porque al final de cuentas según uno esta en el lugar que más feliz es, haciendo lo que más feliz le hace, y sino, ya estaríamos en otra cosa, será experimentar el masoquismo puro.
Pero finalmente el tiempo trae siempre alguna sorpresa, y pasan cosas, y luego ya no se puede volver atrás, y puede ser amenazador el futuro. Es increíble que a cierta edad, muchas de mis amigas, estén barajeando la ancianidad como su próxima jugada, será el hecho de que han logrado jubilarse, y llegaron a su meta final, y ahora solo les queda aprovechar lo que les quede, antes de encerrarse en un asilo de ancianos. Me perturba, porque de alguna forma, ellas me hacen pensar en temas que veo mas distantes, que lo que ellas ven. El hecho de haberse casado antes, tener hijos, nietos, jubilarse, eso debe repercutir en su psique para ese pensamiento insistente en la ancianidad, nadie tiene la vida comprada, pero se me hace morboso el tema.
Luego la cuestión de los hijos, definitivamente vuelan y a otra cosa mariposa, me enfada sentirme mal por no haber estado mas con ellos… ahhhh si estuve más con ellos, pero cualquier cosa que hubiera hecho, hubiera sido insuficiente, porque así somos los padres, tenemos ese sentimiento de culpa por lo que hicimos y por lo que no hicimos, con el manual de padres perdido desde el
asunto del paraíso, e intentando no arrastrar lo que no nos gusto de los nuestros. Siguen produciéndose fallas de ensamblaje, la puberta que se exhibe en bikini en instagram, que cree que uno la esta espiando, cuando algún conocido la reporta, e infarta en fiera blandiendo su mayoría de edad, cuando es incapaz de lavar su ropa o prepararse de comer, cuando se resguarda en la moda de la depresión, para manipular y se le sigue la corriente hasta el punto que se le confronta para que se de cuenta que a nadie hace tonto con su cuento. Cuantos de nosotros crecimos con padres duros, y apechugamos y salimos adelante, y ahora tenemos que lidiar con una generación psicopata, débil mental, y manipuladora.
Finalmente, algún día harán lo que nosotros, volarán y dejarán de ser una preocupación, y dejaremos de vivir con el enemigo en casa.
Así que, si mi yo en el pasado, mundos paralelos y vidas alternas, lee esto, siga el plan que tenía de soltera, no tener ni un hijo, por el bién de la sociedad, porque nadie merece criar cuervos desagradecidos. Y entonces si, ahorrar y hacer dinero, para conseguir el mejor asilo de ancianos al final del camino, después de bailar y pasear como poseído. Uno por ejemplo en el rancho de AMLO.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.