La Pantallas de la depresión

Una de mis observaciones a lo largo de mucho tiempo, es el efecto de la pantallas sobre mi psique y estado físico.  Mi recuerdo mas lejano es la televisión haciendo de nana, abstrayendo mi atención de toda la vida, cuando empieza la época de las computadoras, poco a poco la televisión fué perdiendo interés en mi, el atractivo de poder buscar lo que a uno le interesa y exprimir la información que existe en internet, se volvió la nueva adicción visual. Los foros, los chats, las redes sociales, se han convertido en una realidad para muchas personas. Lo amigable de muchos sitios sociales, hizo que mucha gente se sumara cada vez a esta nueva manera de entablar amistades afines a los gustos comunes, y los que no, simplemente los bloqueas. Pero también me he percatado que el dedicarle tiempo a estar frente al ordenador, de alguna forma, afecta el estado de ánimo, un rato en él, te hace sentirte agotado aún recién empezado el día, desazonado si te enteras de injusticias, impotencia para poder cambiar lo mal que se te presenta el día a día por todos lados, los políticos corruptos, locos, etc.  En algún artículo leía que la frecuencia con la que emite y accede a tu cuerpo a través de la vista, puede perturbar tus ondas cerebrales y hacer este tipo de efecto, que se traduce en una depresión generalizada de la población. Incluso, el jugar en línea, es una oportunidad para sumarte a los experimentos militares de control de la población, donde los más jóvenes y que usan estos juegos, sufren cada vez de una mayor depresión, que requiere la atención de psicólogos y psiquiatras, y posiblemente sea la causa de una mayor cantidad de suicidios a la alza en el planeta. Mi hipótesis es esa, que las pantallas de la computadora tienen la capacidad de inducir una depresión en los usuarios de éstas, y dependiendo de la edad del individuo la vulnerablilidad es mayor o menor.

 

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.