Cerrando Filas

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No cabe duda, que nuestra experiencia de vida, esta llena de lecciones, que nos muestran aquella parte de nosotros que no somos conscientes o no queremos ver. Cuando llegaron los últimos locutores varones a la radio, y ver las “fiestas” que les hacían por parte de los administradores y staff, no deje de tener un poco de envidia. Lo más sano era aplicar el lema de vive y deja vivir.
Emergidos todos de un juego, donde socializar, implica un aprendizaje acelerado sobre las personas, donde se funciona sin restricciones, aprovechándose del anonimato, y las mentiras están a la orden del día. Así que los dramas son frecuentes e intensos en la mente del jugador. En ese contexto, entablar una relación de pareja virtual, es un riesgo, hay quienes han conseguido mudar y afianzarla en la vida real, del mismo lado del ordenador, pero hay muchas mas que terminan tan rápido como empezaron o peor, en una guerrita virtual. Tenemos pues, que en este contexto, la relación de pareja de uno de estos nuevos locutores, terminó por la falta de sinceridad de la chica, y siendo pillada en su jueguito tonto, no había modo de salvar la relación, así que decide ir a engatusar a otro compañero, y entre ambos, hostilizan al nuevo, lo cual termina haciendo que renuncie. Y el segundo locutor, mucho peor, porque al parecer, la chica “despreciada”, recurre a la denuncia de acoso sexual, provocando que este, también se separe de la radio. Lo increíble es que teniendo la posibilidad de bloquear, silenciar o, mantenerse cerrada la comunicación si así lo decidiera, el acoso es imposible dentro del “juego”. Pero la idea era causar daño y salirse con la suya.
Lo más desagradable de todo esto, es que en general, el grupo, decida cerrar filas, y dejar de apoyar a los nuevos miembros, preocupados por el escándalo y dejándose secuestrar por personas cuya agenda es desquitarse por no haber conseguido lo que querían.
Y eso es una pálida muestra de lo que ocurre en el mundo real, porque después de tanto tiempo en el juego, se da uno cuenta que el jugador, no aprovecha la oportunidad de probar un nuevo yo, traen sus vicios y emociones, comparable a entrar al juego con los pies enlodados después de pisar tierra mojada.
Lo otro a destacar, es el tema tan polarizado del derecho de las mujeres, a ser respetadas, pero en muchas ocasiones, ellas mismas son las que no se dan su lugar, las que promueven la violencia y las que agreden a aquellos que no cumplen sus caprichos emocionales. Y lo fácil que les resulta, mentir y arruinar reputaciones sin recibir un castigo por hacerlo. En la otra mano tenemos hombres que no han aprendido a respetar y que por los “pecados” de unos pocos, pagan todos los demás.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.