El Falso Orgullo

titanic3 Estabamos en un ejercicio de palabras, en sexto año de primaria, debíamos clasificarlas como buenas o malas, yo erré en una, el orgullo, lo catalogue como bueno, porque pensé en esas frases que uno espera de los padres, estoy orgullos@ de ti, así que en ese contexto, era una palabra buena, aunque el otro enfoque era el de aquella persona que por el orgullo, deja de hacer o hace algo que lastima a ella o a los demás.
Alguna vez escuché que cuando echaron al mar al Titanic, la gente que lo hizo, estaban tan orgullosos de su barco, que dijeron que ni Dios lo podría hundir, no duró ni un viaje de vida.
Yo estaba tan orgullosa de una relación de ocho años en el mundo virtual, me sentía como aquellos constructores del titanic. No podía verme en el futuro sin esa satisfacción personal. Equivocadamente me hinchaba de orgullo. Así que me dieron mi lección.
En cierta narración, habían unos angelitos jugando en el cielo, pero andaban algo aburridos y ociosos e inventaron un juego, decidieron venir a la tierra y el juego consistía en que uno sería malo con el otro y lo haría llorar, para que pudiera sentir la emoción de tristeza y desazón. Pero solo era un juego, después regresarían y seguirían como si nada. Cuando las relaciones llegan a un punto de estado estacionario, donde ya no hay intercambio de información, donde ya sabes todo lo que el otro te ofrece de su experiencia individual, entonces, es momento de separarse, alguna veces un tiempo, para que ambos puedan experimentar y al regresar se reinicie el intercambio fresco de nueva información, en otros casos, el cierre es definitivo, al menos en este plano de consciencia, hasta la siguientes vidas o solamente coexistir en planos mas elevados, donde también habitamos. A veces uno espera, que no sea necesario tal separación, pero al menos que haya un proyecto de vida que los mantenga juntos a pesar de ese estado estacionario, es dificil sostener una relación que muchos llaman desgastada. No nos han educado correctamente, esperamos muchas cosas de los demás, que son fantasías. Nos educan en el drama de la separación, la traición, el dolor, finalmente son emociones que alimentan a otras especies de vida, así que es normal que nos vendan reacciones que producen comida para alguien mas.
Entonces el orgullo, no es bueno, porque reta a Dios a demostrarte duramente lo tonto que estas.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.