Los Parásitos Etéricos

parasitos etericos

 

Uno no piensa mucho de qué manera alguien puede alimentar algo invisible a los ojos, sin embargo, uno se percata de su existencia, poniéndo atención a esos momentos de emociones intensas, donde uno a duras penas puede controlarse y conforme pasa el tiempo la desazón, impotencia, dolor, ansiedad, y todo aquello que perturba la paz mental, impide tu correcto funcionamiento, termina con un desgano, debilidad, y la cabeza llena de aire, y concentrarse en algo mas resulta prácticamente imposible, por ejemplo en un incidente de tránsito, o un altercado con cualquier persona.
Una amiga, me enseñó a preparar tintura de roble, y tintura de muérdago, en vista de haber llegado a ese punto de descontrol emocional, decidí beber una gotas de ambas, diluída en agua y como magía, toda perturbación desapareció. La función de ambas es romper la conección de dichos parásitos con el cuerpo energético en problemas. Así, que después de la observación de comprobar su eficiencia, consigo recuperar mi centro de control. Tomo mi brevaje antes de dormir y al despertar me siento nueva, optimista, renovada. Si permito a la mente empezar a pensar el el problema, al final del día se ha acumulado de nuevo los síntomas de ansiedad y depresión, seguramente estos parásitos, ven la oportunidad de alimentarse y como sanguijuelas que evitan la coagulación de una herida para succionar la sangre del huésped, así estos parásitos impiden la superación y control de la voluntad personal. Así que trabajar, primero, controlando la mente que no empiece con su monólogo descontrolado y si es necesario recurrir a las tinturas antes mencionadas.

Autor: IsisMaya

Investigador Independiente, estudie en la Escuela de Enfermería del IMSS, me gradué de Enfermera General, y estudié en la Facultad de Ciencias de la UNAM, me gradué de Bióloga, inicié un posgrado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca Morelos, continué en el posgrado de Biotecnología Vegetal en el Centro de Investigación Científica de Yucatán.